La celebración de los quince años es ante todo una acción de gracias a Dios por el don de la vida.
Más allá de una fiesta social, es un momento para reconocer nuestra identidad cristiana, nuestras raíces y valores.
Para vivir esta experiencia con profundidad, se pide que la quinceañera:
- Participe activamente en la vida de la Iglesia, asistiendo a Misa cada domingo.
- Que al menos haya recibido la Primera Comunión.
- Además, es requisito participar en un retiro previo, que le ayude a prepararse espiritualmente y a descubrir cómo Dios la llama a seguir los pasos del Evangelio.
Para más información o para comenzar el proceso: Por favor comuníquese con Yolanda Olson al correo yolanda@stjudesa.org.